menú del día
Home / / Un sistema de injusticia
Un sistema de injusticia
Por:  / 15 mayo, 2017
Comparte

El pasado 12 de mayo de 2017, el Dr. José Manuel Mireles abandonó el penal federal de Tepic, Nayarit, conocido como “El Rinconcito”. La liberación del ex líder de las autodefensas de Michoacán, manda un doble mensaje que es preciso analizar.

 

Por un lado, la posibilidad de que pueda continuar con su proceso en libertad y tenga la oportunidad de probar su inocencia plena, se debió al buen trabajo de sus abogados, pero también a la presión sistemática de la opinión pública y de diversos actores políticos, que no nos cansamos de señalar que su aprehensión obedecía a una consigna del poder, cuyo único crimen había sido alzar la voz y evidenciado la complicidad que existe entre autoridades y crimen organizado, complicidad que dejaba en medio a la población. En realidad, el Dr. Mireles era un preso político más en este sexenio.

 

Por el otro, una vez más es exhibido lo que las autoridades se niegan a aceptar: que en México opera un sistema de injusticia, corrupto, ineficaz y violatorio de derechos humanos. Tuvieron que pasar casi 3 años para que se liberara a José Manuel Mireles, y eso porque su caso tuvo eco e impacto en la opinión pública, los medios de comunicación y en la clase política, pero ¿qué pasa con los miles y miles de personas, principalmente de escasos recursos, que por no tener la posibilidad de contratar un buen abogado, una defensor de oficio o porque a los medios de comunicación su historia no les da nota, se encuentran presas de su libertad sin ninguna causa justificada?

 

La brecha de acceso a la justicia entre quienes tiene o no la posibilidad de pagar una fianza es una realidad evidente y cruel en México. Datos de la Comisión Nacional de Seguridad, refieren que 4 de cada 10 personas que permanecen en la cárcel, no han recibido una sentencia condenatoria que determine su culpabilidad o inocencia; dicho de otro modo, de las 257 mil 291 personas encarceladas, 109 mil 86 están presos sin la sentencia de un juez, muchos de ellos pudieran enfrentar su proceso el libertad, pero por la condición económica de su familia, no pueden acceder a esa posibilidad que la propia ley permite.

 

Otro ejemplo demoledor: por cada 600 mil habitantes indígenas, hay un sólo defensor de oficio, además, poco más de 8 mil indígenas se encuentran, al día de hoy, en prisión sin que su situación se resuelva pronto y la mayoría no habla español.

 

Las consecuencias de esto no sólo se reducen a tener las prisiones al tope de su capacidad o sobresaturadas -lo cual de por sí ya es grave porque no sólo se pone en riesgo la integridad de los reos y de las autoridades en los mismos centros de prisión, sino que es el caldo de cultivo perfecto para motines, fugas o asesinatos multitudinarios-, también se hacen nugatorios los derechos fundamentales de no discriminación, de acceso a la justicia pronta y expedita, de presunción de inocencia, a ser juzgado en un tiempo razonable y sin dilaciones indebidas, o a las garantías necesarias para la defensa, por mencionar algunos, los cuales se encuentran consignados en la Declaración Universal de Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; la Convención Americana sobre Derechos Humanos; y en la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

 

¿De esto qué se dice o qué acciones sean implementado para desactivar una bomba de tiempo silenciosa pero con consecuencias fatales?

 

Frases para twitter

 

  • La liberación del Dr. Mireles da la posibilidad de que pueda continuar con su proceso en libertad y tenga la oportunidad de probar su inocencia.

 

  • El encarcelamiento de Mireles obedeció a una consigna del poder.

 

  • El único crimen del ex líder de las autodefensas, fue alzar la voz y evidenciar la complicidad que existe entre autoridades y crimen organizado.

 

  • En realidad, el Dr. Mireles era un preso político más en este sexenio.

 

  • Las autoridades se niegan a aceptar que en México opera un sistema de injusticia, corrupto, ineficaz y violatorio de derechos humanos.

 

  • El caso de Mireles tuvo eco en la opinión pública, los medios de comunicación y en la clase política.

 

  • ¿Qué pasa con las personas de escasos recursos que por no pagar una fianza, se encuentran presas sin ninguna causa justificada?

 

  • La brecha de acceso a la justicia entre quienes tiene o no la posibilidad de pagar una  buena defensa es una realidad evidente y cruel en México.

 

  • La Comisión Nacional de Seguridad, refiere que 4 de cada 10 personas que permanecen en la cárcel no han recibido una sentencia condenatoria.

 

  • Dicho de otro modo, de las 257 mil 291 personas encarceladas, 109 mil 86 están presos sin la sentencia de un juez.

 

  • Por cada 600 mil habitantes indígenas, hay un sólo defensor de oficio.

 

  • Poco más de 8 mil indígenas se encuentran, al día de hoy, en prisión sin que su situación se resuelva pronto y la mayoría no habla español.
  • Las consecuencias de esto no sólo se reducen a tener las prisiones al tope de su capacidad.
  • Se están haciendo nugatorios los derechos fundamentales de no discriminación, de acceso a la justicia pronta y expedita y de presunción de inocencia
  • ¿De esto qué se dice o qué acciones sean implementado para desactivar una bomba de tiempo silenciosa pero con consecuencias fatales?
Deja un comentario
Te puede interesar
Lo más reciente
tenemos una cita
Suscríbete
Recibe nuestras más recientes noticias vía E-mail.